Beauty in free fall. A history of consciousness
 















 

 


 

 


Incluso pensando en alguna imagen quieta, ésta tiembla en mi memoria.
Sergi Botella, Pink Freud

Como actividad de tiempo libre o como hazaña misionaria, como auto-boicot o como iniciativa libertaria, hay algo en la idea de caída libre que puede conectarse con la experiencia subjetiva de lo bello. En esta caída hacia una hipotética profundidad de la conciencia, la selva oscura, Caribdis o el dark web, si hubiera un fondo o un aterrizaje de algún tipo, podría ser la subjetividad como construcción devolviendo un reflejo ambivalente de un contexto social. Podría ser un estado permanentemente en bruto, salvaje, un impulso incontenible de emoción en el estómago, a veces algo parecido a las ganas de llorar, momentos de naturaleza polvorienta y nebulosa que pertenecen a una herencia cultural. Un archivo no sistemático de imágenes tomadas de los medios, encontradas en libros y en álbumes familiares, con la potencialidad de generar ciertos estados emocionales o físicos, que parecen respirar en una atmósfera con un latido extraño y familiar como ruido de fondo. Imágenes con un poder de interpelación que parece surgir como una fuente de energía, como la que hay en el conflicto encapsulado en las tensiones implícitas en ellas. Esa experiencia de lo bello, a través de una sensación instintiva y visceral, y de una magia de alguna clase, las convierte en tótems, compañeras, amigas. Igual que la caída libre, si hubiera alguna intención, sería la de ser un recordatorio de que la imposibilidad necesita ser tenida en cuenta como esa otra historia factible, una herramienta útil para que el descontento pueda ser transformado en redes horizontales y estructuras de anidación y cuidado.
Even thinking of some quiet image, in my memory it trembles.
Sergi Botella, Pink Freud

As a leisure time activity or as a missionary deed, as a self-sabotage or as a libertarian initiative, there is something in the idea of free fall that can be connected with the subjective experience of what is beautiful. In this fall into a hypothetical depth of consciousness, the dark jungle, Charybdis or the dark web, if there was a bottom or a landing of some kind, this could be subjectivity as a construction returning an ambivalent reflection of a social context. It could be a permanently raw, wild state, an irrepressible impulse of excitement in the stomach, sometimes something that feels like crying, moments of dusty and cloudy nature that belong to a cultural heritage. An unsystematic archive of images taken from the media, found in books and family albums, with the potential to generate certain emotional or physical states, which seem to breathe in an atmosphere with a strange and familiar heartbeat as background noise. Images with a power of interpellation that seems to emerge as a source of energy, as the energy in the conflict encapsulated in the tensions implicit in them. This experience of the beautiful, through an instinctive and visceral feeling, and a magic of some kind, turns them into totems, companions, friends. Like the free fall, if there were any intention, it would be that of being a reminder that the impossibility needs to be taken into account as that other feasible history, a useful tool for discontent to be transformed into horizontal networks and structures of nesting and care.

2018